Maestro popular de Neuquén recibirá el Doctorado Honoris Causa de la UNLu

Orlando "Nano" Balbo, maestro comprometido con la educación popular, dio charlas en la UNLu

Gabriela Vilariño (Docente del Departamento de Educación de la UNLu)

El miércoles 14 del corriente mes, en la Hall Central "Scalabrini Ortiz" de la Universidad Nacional de Luján, dio una esperada charla Orlando "Nano" Balbo. Estuvo presente una concurrida audiencia integrada por estudiantes de Ciencias de la Educación, autoridades y docentes del Departamento de Educación; autoridades, docentes y estudiantes terciarios de la Escuela Normal Superior Florentino Ameghino y representantes del gremio docente ADUNLu. El día anterior había concurrido a la Delegación San Fernando de la Universidad para dialogar con estudiantes y docentes de Educación Física.

Estos encuentros se enmarcan en el trabajo de extensión de docentes de la Carrera de Profesorado Universitario de Educación Física que la Universidad ofrece en San Fernando. La visita de Nano Balbo coincidió con el reciente tratamiento, en el Honorable Consejo Superior de la UNLu, de la solicitud de otorgar el Doctorado Honoris Causa al maestro neuquino. Dicha propuesta contó con el apoyo de todos los sectores políticos que integran el gobierno colegiado de la UNLu.

En un marco de clara emoción Nano Balbo recordó en la charla del miércoles su vínculo con la UNLu, que se remonta a sus años de exilio, cuando recibió noticias de que estudiantes y docentes resistían el cierre de la universidad en plena dictadura. La noticia de lo que sucedía en nuestra ciudad llegaba a su Italia del exilio con un doble significado, por un lado, la importancia de la lucha contra la arbitrariedad del gobierno dictatorial, y por otro, la inevitable referencia a Mónica Mignone, a quién conocía.

Sobre el otorgamiento del Doctorado Honoris Causa Balbo destacó lo que llamó "valentía" de la universidad, que en una sociedad meritocrática y academisista, reconocía a alguien que esta "flojito de papeles", según sus propias palabras. Su aporte a la sociedad y a la universidad no es desde la academia, sino desde la práctica de un compromiso con la educación popular y la formación de nuevos docentes.

Balbo compartió con su audiencia sus experiencias de alfabetización con mapuches en Neuquén y las definiciones que fue construyendo a lo largo de su vida como educador. Habló del "alumno como portador de cultura" y la necesaria "negociación cultural" que debemos hacer los docentes. En esta negociación los educadores debemos poner en juego, por medio del diálogo, nuestro conocimiento de los alumnos, sus vidas y sus saberes. Para Balbo una verdadera educación democrática debe darse en una escuela pública que reconozca como punto de partida las diferentes realidades. Lo igual debe ser el punto de llegada: que nuestros estudiantes puedan decidir.

Recordó también su aporte a la búsqueda de Verdad y Justicia con sus extensas declaraciones en los juicios de las mega causas "Escuelita II" y "Escuelita III" contra los represores en Neuquén. En estas oportunidades pudo aportar su testimonio sobre su detención, tortura y encarcelamiento en esa ciudad patagónica. A causa de dichas torturas se encuentra con una importante disminución de su capacidad auditiva.

Pero su sordera no impidió un fluido intercambio con los asistentes que le hicieron llegar sus preguntas de modo escrito. Este intercambió se vio enriquecido con el conocimiento de parte de su audiencia de su vida, que es relatada por el reconocido escritor argentino Guillermo Saccomanno. En su libro "Un Maestro. Una Historia de lucha, una lección de vida" que se lee en las carreras de educación, relata la historia de Balbo, un ejemplo de praxis de educación popular que permite conocer la historia reciente en la figura de un educador.

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