A pocas horas de conocerse los resultados electorales de las “PASO 2019”, que mostraron una contundente derrota del oficialismo, el gobierno y los mercados produjeron una devaluación de la moneda nacional cercana al 25%. En los hechos esta devaluación significa la drástica elevación de los costos de vida, pulverizando los salarios, las jubilaciones y los programas sociales para las y los trabajadores desocupados. Pero significa a la vez profundizar el endeudamiento del país garantizando enormes ganancias para los que tienen dinero en dólares, entre ellos los propios gobernantes. En este contexto, se profundiza la crisis del consumo, sigue creciendo la recesión, la inflación, la desocupación, la pobreza y la miseria en todo el país.

Este gobierno, que lleva tres años y medio aplicando políticas regresivas es el único responsable del actual problema y el que cuenta con los instrumentos de manejo de la economía para dar respuesta a esta situación. Rechazamos fuertemente las palabras del presidente que responsabilizan a los votantes de la nueva crisis desatada a partir del día lunes. Los anuncios realizados hoy por el presidente Macri son solo parches que no constituyen ni siquiera un paliativo.

En este cuadro general, nuestro sector de docentes universitarios y pre-universitarios también se ve severamente afectado: tenemos hoy un salario inicial congelado en $18.500 (ayudante de 1º con semi-exclusiva) y la aplicación de una “cláusula  automática de actualización salarial” a cobrar recién en noviembre (“una vez conocido el IPC de septiembre”). Por ello, es necesario poner en marcha una amplia deliberación en nuestros lugares de trabajo con el objetivo de dar una respuesta de conjunto y defender no sólo nuestras condiciones de trabajo, también nuestras condiciones de vida.

Además, en las universidades públicas la agudización del fenómeno de devaluación impacta directamente en las Obras Sociales (como la DASMI) y sobre el ya escaso presupuesto universitario: desde el pago de los servicios como gas y luz, el financiamiento para Ciencia y Técnica; la parálisis total de las obras de infraestructura; la cobertura de nuevos ingresos docentes y nodocentes; y el financiamiento de comedores universitarios; entre otros.

Ante este escenario crítico en las 57 UUNN, y en particular en la UNLu no podemos dejar de señalar y manifestar nuestro más profundo desacuerdo con el apoyo que el rector de nuestra Universidad Antonio Lapolla diera a la fórmula oficialista en días previos al acto electoral. Expresa una desprolijidad institucional y la desconexión total con los reclamos que el conjunto de la comunidad universitaria ha realizado rechazando las distintas políticas que afectan a la Universidad Pública, como por ejemplo, la sanción de recientes medidas que implican una restricción presupuestaria para nuevos ingresos a la planta docente.

Por último, queremos comunicar que desde la Comisión Directiva de ADUNLu hemos solicitado a la Mesa Ejecutiva de la Federación Nacional CONADU HISTÓRICA que se realice una urgente convocatoria a sus órganos de deliberación colectiva, con el objetivo de debatir las acciones necesarias en defensa de nuestros salarios, el Convenio Colectivo de Trabajo y la Universidad Pública, en articulación con otros sectores movilizados y organizados por nuestras condiciones de vida.

Convocamos desde ADUNLu a debatir y formar opinión colectiva a través de nuestras asambleas de base en la Sede Central y Centros Regionales de la UNLu. A la brevedad ampliaremos la información al respecto, de acuerdo a la convocatoria que surja de nuestra Federación.

-Inmediata actualización salarial

-Aplicación del Convenio Colectivo de Trabajo

-Urgente incremento del presupuesto universitario

-Asignación de una partida presupuestaria especial para las obras sociales universitarias

Comisión Directiva de ADUNLu