La Universidad viene siendo golpeada con una durísima política de ajustes que se traduce en desfinanciamiento, recortes presupuestarios y salarios a la baja. En este contexto los y las docentes de las Universidades Nacionales nos vemos particularmente afectados, pues nuestros salarios son la primer variable de ajuste. Si bien su deterioro lleva años, gracias a la inflación y el aumento en las tarifas de servicios públicos, la pérdida de su capacidad de compra se acentuó desde 2016.

La propuesta del Gobierno en la Mesa de Negociación salarial fue vergonzosa, 15 % de aumento en cuatro cuotas: 2% en abril, 2% en junio, 5% en agosto y 6% en diciembre a cobrar en enero. A este escenario se suma la creciente inflación y corridas cambiarias que justifican nuestro reclamo de aumento y cláusula gatillo. La primer propuesta del gobierno se realizó el pasado 23 de abril, luego de dos meses de vencido nuestro acuerdo salarial. Estamos frente al ofrecimiento de un aumento muy por debajo de la inflación, que se proyecta en al menos 20 puntos porcentuales para 2018. Debemos sumar a ello que el gobierno sigue sin cumplir los acuerdos del acta paritaria de 2016.
 

Para hacerle frente a la inflación de este año y recuperar lo perdido años anteriores, es fundamental dar esta pelea con la más amplia participación y unidad, por ello convocamos a los y las docentes a parar este jueves 10 y viernes 11 de mayo, tal cual lo resuelto en el plenario de Secretarías Generales de CONADU Histórica del pasado viernes 4 de mayo.
 
– Confluimos con el paro y movilización de la CTA Autónoma del 10 de mayo y ratificamos la necesidad de un paro activo nacional de todas las centrales sindicales para terminar con el ajuste del gobierno nacional y sus cómplices

– El 23 de mayo adherimos a la Marcha Educativa convocada por CTERA.
– Convocamos al movimiento estudiantil y al resto de las federaciones docentes a realizar una marcha nacional universitaria durante la segunda quincena de mayo